Análisis de El Perseo de Lope de Vega


Tragicomedia conocida también con los títulos de La fábula de Perseo y la bella Andrómeda, Lope de Vega la publicó en la Parte Decimosexta de sus Comedias en 1621. Sin embargo, no se ha podido establecer con certeza la fecha de su composición, situándose a finales de 1611 o en 1612, ni tampoco se conoce ningún manuscrito de la misma (Lope de Vega, 1896: 39).

Parece indudable que la verdadera fuente de El Perseo fueron Las Metamorfosis de Ovidio, (Lope de Vega, 19896:41) pues aunque existen numerosas referencias al mito de Perseo en la literatura grecolatina, ninguna tuvo tanta trascendencia como la versión de Ovidio. fueron punto común de inspiración para poetas y dramaturgos, que, para acceder a los textos de las fábulas mitológicas, iban directamente al texto ovidiano o a sus traducciones (Lope por ejemplo, no sabía latín) y así poder extraer los argumentos de sus comedias mitológicas. Posteriormente cada uno le imprimía su sello personal y, como Lope de Vega, enriqueciéndolas con aquellos elementos que estimaba más acordes con el desarrollo teatral del mito, haciendo gala de, entre otras, sus magníficas técnicas de versificación.

Pasaremos entonces a analizar la obra, una tragicomedia en tres actos, que pone en escena la leyenda de Perseo, dramatizando la fábula mitológica con la selección del mismo episodio como pieza central del drama en cada uno de los actos. 

Análisis Acto Primero

Haremos un análisis centrado, sobre todo, en su estructura, en los personajes y en el desarrollo de la acción. Pero para situar convenientemente el análisis hay que referirse a las principales características del mito de las que Lope se vale para componer su comedia. Vemos así que no hay una obra completa que se dedique exclusivamente a este mito, una que recoja las aventuras de Perseo, Dánae y Andrómeda, como por ejemplo La Ilíada u otras del estilo, sino que el mismo es solo parte integrante de una obra mayor. Así, Lope recoge esa configuración particular como una sucesión de aventuras sin un argumento real, aplicando en ésta, como en todas sus adaptaciones dramáticas de fábulas mitológicas, la humanización y la adaptación del mito por motivos dramáticos. No hemos de olvidar que escribía para ganarse la vida y por lo tanto debía atender al gusto del público de la época.

 

-Desarrollo de la acción

El análisis se referirá al acto primero, donde se sucede la odisea de Dánae y Perseo.

El hecho que provoca toda la acción, a mi parecer, es cuando Acrisio, rey de Argos, encierra en una torre a su hija Dánae para preservar su honra. Nótese que en esta parte en concreto, Lope se desmarca del mito original, en el que la razón para encerrar a Dánae es la angustia de Acrisio por la profecía del horóscopo, que le vaticina su muerte por el nieto no nacido. Lope no nos indica que ésa fuese la causa para haberla encerrado sino que seguramente y como una razón más frecuente en la época, para protegerla pues los padres y/o hermanos preservaban celosamente la honra de “sus” mujeres aislándolas del género masculino. Es interesante ver en esto, un intento de actualización de la fábula por parte de Lope de Vega. Es por ello que veremos que los celos seguirán siendo, a través de la obra, un elemento añadido a la comedia sobre las versiones antiguas y que la hace más actual.

De la misma forma, Lope añade otro ingrediente que no existe en otras versiones del mito, cuando Lisardo, el príncipe que no ha sido capaz de buscar la forma de entrar en la torre y consumar su amor con Dánae aconsejado por su amigo Armindo, consulta entonces el oráculo de Apolo. Este le responde que el oro es la respuesta de todo pero Lisardo, desorientado e indeciso, no sabe cómo interpretar esas palabras y duda qué actitud tomar, sin saber si ese oro debe ser para sobornar al guardia que vigila la torre o para Dánae, comprando así sus favores. Esa indecisión le cuesta caro pues le da oportunidad al dios Zeus que se enamora de ella y la seduce transformado en lluvia de oro, una metáfora que nos muestra como el elemento oro surge nuevamente como factor decisorio y que por lo visto es lo que compra, seduce y decide vidas y situaciones. Un elemento recurrente en la época como único modo seguro de vencer todas las dificultades. Se le plantea así al público de Lope un conflicto dramático al advertirle moralmente sobre los peligros que traen el oro y las riquezas. Este punto moralizador es muy de la época del barroco, que mantenía modelos rigurosos en su formulación del honor y los ideales morales, pero, muy propio también de Lope, transgrediéndolos continuamente.

A continuación, vemos que en la obra, al quedar encinta Dánae de Zeus, éste le pide al dios Hermes que acelere el tiempo para que los nueve meses de embarazo pasen enseguida y el niño nazca y esto es otra innovación de Lope, que obedece parece, no a la estructura original del mito sino a necesidades puramente dramáticas, seguramente para la representación teatral.

Posteriormente, el rey Acrisio, volviendo de una batalla naval con su capitán Polinéstor, se entera que Dánae ha sido deshonrada pero no cree que sea Zeus el culpable sino el poder del oro y la debilidad del género femenino, conclusión muy propia del siglo XVII. Pero cuando nace Perseo, de belleza divina, es convencido que para lavar su honor no debe matarla a ella y a su hijo y al final decide arrojarlos al mar a la deriva. De lo anterior podemos inferir varias cosas. La costumbre de limpiar la honra de una familia cuando una de sus mujeres ha sido mancillada con la muerte de ella y, a veces al culpable, es algo que también ocurre aún hoy en día corrientemente, sobre todo en ciertas culturas. Me parece que apunta a una visión misógina que, desde casi al principio de las sociedades humanas, ha llevado a las mujeres a sufrir toda clase de martirios, dolor y finalmente la muerte. Todo ello para que el orgullo de los varones y el honor masculino se vea satisfecho, matizado con una “doble moral” pues los hombres disfrutan de la parte que les interesa de las mujeres pero les exigen que sean puras, obedientes y sumisas, como si trataran de un objeto de su propiedad.

Por otra parte, el rey Acrisio, como padre y abuelo, probablemente se sentía dividido entre el deber que le imponían las costumbres o si arrojándola al mar junto con el producto del pecado, llevaba a cabo el castigo, pero dejaba de esa manera alguna posibilidad para que se salvaran. Y así sucede, cuando vemos que Dánae y su hijo Perseo se salvan llegando a la costa de Acaya. Allí hay tres pastores ocupados compitiendo a ver quien escribe el mejor soneto para una chica. Esta parte, que es bastante larga para ser solo una escena antes de la llegada de la embarcación de Dánae, nos muestra la parte bucólica de la época, donde se estilaba mucho el amor romántico, el escribir de forma poética a la bienamada para dar a conocer sus sentimientos.

Así y como final del primer acto, los pastores y otros la ayudan a llegar a la costa y es cuando llega el rey de Acaya, Polidetes, en partida de cacería, quien tras el relato por parte de Dánae de sus desventuras, se conmueve y viendo su belleza, le pide matrimonio. Hemos de destacar que en esta parte final Lope incluye tres sonetos, lejos del argumento básico del mito, que tienen unos fines muy concretos y prácticos, conociendo sus aspiraciones a por una plaza de cronista real y de los que seguramente se sentía muy satisfecho. Y es cuando al comentar los pastores qué favor quieren pedir al rey por ayudar en el rescate de Dánae, Cardenio, uno de ellos afirma:

 

Que una plaza me dé coronista,

estudio que conviene con mi ingenio (vv. 973-974)

 

Sin duda, Lope se aprovecha así de la creación de la obra, para reivindicar su llegada a la corte. Hemos de recordar que, modesto hijo de familia artesana, se fingía descendiente de la nobleza cántabra y como buen hidalgo, se negaba a trabajar como un obrero. Por lo tanto para vivir utilizaba su maestría escribiendo versos y como en la época, lo mejor era ser secretario de alguien de la realeza y vivir bajo su protección e influencias, así lo intentó Lope, viviendo una vida de sumisión y de servicio a los grandes de España, como desde luego, lo hicieron todos los autores de la época.

Estructura

La principal característica que encontramos es que no hay una unidad de acción como tal, que agrupe artificialmente las escenas en torno a un momento clave del mito, sino la unidad e integridad de la leyenda misma.

Vemos de esta manera que la estructura es dispersa pues el contenido del mito se distribuye a lo largo de la comedia, correspondiendo un episodio a cada acto. Abunda así en episodios inconexos y la aparición de personajes que entran y salen de escena y desaparecen sin continuidad, pero que reflejan la especial poética de Lope.

La leyenda se escenifica como si fuese una obra épica, no construyendo una nueva fábula, sino respetando todos los elementos de la antigua, resultando así más fiel al espíritu de la antigüedad.

Personajes

En todo el primer acto van entrando y saliendo una porción de personajes de los cuales no vuelve a hablarse en adelante, elementos propios de la épica culta. Destacaremos a seguir:

Acrisio es el rey de Argos y padre de Dánae, que intentando proteger la honra de su hija, la encierra más no logra impedir lo inevitable. Representa a mi parecer, la figura masculina típica, no solo de la época de Lope, sino de todos los tiempos, que por diversos motivos, tanto económicos como de poder y afectivos, quieren proteger a sus mujeres, no siempre con buena fortuna y tampoco de la mejor manera.

Lisardo es el príncipe pretendiente del amor de Dánae que por su falta de carácter y decisión pierde a su amada.

Armindo es el amigo de Lisardo y quien en buen conocedor del género humano le da consejos para acceder a Dánae.

Zeus: padre de los dioses y quien, como cualquier mortal, se enamora de Dánae y se aprovecha de lo que representa el oro, para seducirla y engendrar con ella a Perseo; todas actitudes muy humanas. El dios de los dioses sucumbe a los encantos de una simple humana.

Dánae: la hija del rey que al haberse dejado seducir por Zeus nos quieren indicar que, como todas las féminas, es débil.

Perseo: aunque es el protagonista del mito, en este acto aparece solo en su etapa de recién nacido, indicándonos que su belleza es seguramente de origen divino.

Mercurio: dios confidente de Júpiter en sus devaneos y conquistas femeninas. También se nos presente con actitudes y características propias de los mortales.

Cardenio, Amintas y Fileno: son los pastores que ayudan a Dánae y Perseo a llegar a la orilla, personajes utilizados para representar una escena bucólica, cuando están en la justa poética.

Polidetes: es el rey que al ver llegar a Dánae y oír todas sus vicisitudes y debido a su belleza, decide convertirla en su reina. Es decir, que como la mayoría de los hombres, cae rendido ante lo que vemos representado habitualmente, no solo en escritos sino en la vida real, por la fragilidad (aparente) y la belleza de la mujer.

Conclusión

Al leer esta tragicomedia de Lope y aunque solo se analiza el primer acto, debo decir que he sacado un enorme gusto en ello, como seguramente la mayoría de los que se acercan a su obra.

Al humanizar un relato mitológico, nos acerca los dioses, les da esa pátina tan real que nos hace sentir que ellos también tenían debilidades y sentimientos como los de cualquier persona, que actuaban a fin de cuentas como todos nosotros, con soberbia, amor, lujuria pero también con honor y grandeza.

Lope era y quiso ser un autor comercial y parece que fue unos de los primeros en vivir de su teatro, de sus novelas y de su poesía, siendo en algún momento hasta su propio editor para poder ganar algo mejor. Lo anterior a costa, claro está, de buscar constantemente temas que agradaran al público y darle finales complacientes a sus obras, para contentar al mayor número de voluntades, pero sin embargo, aprovechando el mismo medio para enaltecer la belleza de la palabra. Con una personalidad audaz, era simpático, charlatán y un poco golfo, apasionado por las mujeres.

Así pues, me parece que se debe destacar que, a pesar de llevar una vida tan intensa, dejó una obra vastísima y fue uno de los primeros en lograr vivir como un profesional de su trabajo como poeta y escritor de versos para el teatro.

Vemos también un aspecto muy importante de su estilo, ya que todas las facetas de su personalidad se reflejan en sus versos. Al ser un hombre que vivió intensamente amores y odios, que tuvo períodos de arrepentimiento, de exilio y acercamiento a Dios, épocas picarescas, que engendró muchos hijos, que fue a la cárcel por difamación, que pasó temporadas de gran pobreza y otras mejores, sobre todo en su casa que amó profundamente, que sufrió humillaciones por el pan diario y otras vivencias, todo eso, lo llevó trasparentado a sus versos. Vivió intensamente y escribió pródigamente. Fue así un autor fecundo, con una belleza de palabra sin igual, que llevó una vida apasionada con un ingenuo deseo de deslumbrar y eso es lo que lo hace humano, cercano y por ello siento un respeto especial por su obra. 

 

Bibliografía

De Riquer, Martín y Valverde, José María. Historia de la literatura universal, volumen 5, editorial Planeta s.a. barcelona, 1984

Haro Tecglen, Eduardo. Lope de Vega, Ediciones Omega, S.A., Barcelona, 2001.

Lope de Vega, Felix. Obras de Lope de Vega, Tomo VI, Comedias Mitológicas, establecimiento tipográfico sucesores de Fivadeneyra, impresiones de la Real Academia Española, Madrid, 1896. (microfichas del fondo reservado Koldo Mitxelena, San Sebastián).

 

 

           

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